Desde hace ya 2 años, la Facultad de Informática de A Coruña organiza unas jornadas sobre el anime, esos dibujos animados japones que nadie conoce. Este año, las jornadas han coincidido del 14 al 16 de mayo (miércoles, jueves y viernes), tres dÃas en los que se han proyectado pelÃculas y series llegadas del paÃs del sol naciente; repartido, por cortesÃa de Alita Cómics y Tanxencias, una cantidad ingente de mangas y otros productos frikis; y se han hecho, con mayor o menor acierto, juegos para entretener a los asistentes. Por si esto no bastase, el principal reclamo para la asistencia de más de 330 personas fue un crédito de libre configuración, otorgado a los que permaneciesen en las jornadas diez horas de un total de dieciseis horas y media.
El aluvión de personas que asistió el primer dÃa y, que en cierto modo, cogió desprevenida a la organización (al dÃa siguiente ya habÃan tomado medidas) no se repitión ninguno de los otros dÃas... Supongo que cinco horas y media de anime son demasiadas para alguien que no esté entrenado, sobre todo si lo que se ve es malo. Desgraciadamente, esa fue la tónica dominante durante todas las jornadas: Unas series de escasa calidad que no estaban enfocadas a un público universitario. Quizás, debiésemos recordarles a los organizadores que dentro del anime hay series enfocadas a públicos de distintas edades, y que la mitad de las series que echaron son infantiles (el primer dÃa todas, salvo La Princesa Mononoke, pelÃcula que me decepcionó bastante). Supongo que un japonés se reirÃa si viese a personas de 18 años en adelante viendo series como Hikaru No Go (en serio, si alguien quiere saber de que va que lo busque en Google porque me parece absurdo escribirlo).
El segundo dÃa supuso una mejora significativa en la calidad de las series. Bobobo (En serio? xD), Darker than Black y Ranma (genial) fueron lo mejor de ese dÃa, aunque la pelÃcula La Tumba de las Luciérnagas tampoco estuvo mal aunque, eso sÃ, lo que parecÃa una recreación realista de la Segunda Guerra Mundial en Japón, sus efectos sociales y la crueldad humana a través de los ojos de un joven, gradualmente se convierte en un tedioso guion con la única pretensión de resultar lacrimógeno al más puro estilo de Heidi o Marco. Loable xD. En la otra cara de la moneda está Bola de Dan. Una serie para niños de 10 años.
También hubo el último dÃa una conferencia de Marc Bernabé y Verónica Calafell, ambos traductores de japonés especializados en manga y en anime. Marc Bernabé habló de la evolución del manga y de la cultura japonesa en general. Su conferencia resultó extrañamente superficial y poco acertada en lo que se refiere a la repercusión del manga en España. Según él, el comic japonés no deberÃa causar ningún conflicto (aun cuando ya suponga el 40% de lo que se publica en cómics), pues las editoriales resultan beneficiadas. Afirmar esto es fácil, y más si eres un afortunado cuyo medio de trabajo es la traducción de este género (y quien publica tus libros es Norma Editorial

). Lo que me parece imperdonable es que se dedique a despotricar del señor Ibáñez porque esté en contra del manga. El señor Ibáñez lleva toda su vida dedicándose a la historieta, su opinión respecto a este tema es muy respetable y puede que lo único que esté haciendo sea manifestar el malestar de los autores que no pueden publicar por culpa de que las editoriales consideran una apuesta menos arriesgada el manga. Creo que los que realmente se esfuerzan en crear historias tienen tanto derecho a vivir del cómic como un traductor (por no decir más >_<). La segunda parte de la conferencia, con Verónica Calafell, una introducción al idioma japonés, resultó mucho más interesante y productiva.